No todo se limita a pronar o supinar

En el momento de la compra de cualquier tipo de calzado, especialmente el deportivo, puede surgir la duda de si somos supinadores o pronadores. Estos movimientos son de especial relevancia en nuestra pisada, por lo que una correcta elección a la hora de decidirse por una zapatilla u otra puede suponer grandes diferencias para nuestros pies.

¿Eres pronador o supinador?

El pie se divide en 3 partes: retropié, mediopié y antepié. Cada uno de ellos puede realizar diferentes movimientos (ICOPCV, 2015). La pronación y la supinación son dos tipos de movimientos, como pueden ser la flexión y la extensión de las extremidades.

Si observamos el pie desde atrás, la supinación es el movimiento rotatorio que se realiza en el sentido de las agujas del reloj (levantando la zona interna del pie) y la pronación es el movimiento que se realiza en el sentido contrario (levantando la zona externa). Estos movimientos son normales siempre que no se produzca un exceso o defecto de los mismos en la cantidad de movimiento, o en el tiempo durante el que se mantienen.

La supinación o la pronación no son valores absolutos, ya que cada pie es diferente, y las pisadas ocasionan una serie distinta de ángulos y presiones que pueden ir variando. Rojano Ortega, D. et al (2009), señalan lo siguiente:

Según  estemos  andando,  corriendo  o  marchando y,  dependiendo  de  la  velocidad  a  la  que  lo  estemos haciendo,  los  valores  máximos  de  pronación  y  de supinación  serán  distintos.  Es  importante  conocer cuáles  son  los  rangos  normales  de  pronación  y  de supinación  durante  un  ejercicio  y  los  problemas  que se  pueden  derivar  de  unos  valores  excesivos  de  los mismos.

Coloquialmente, por ejemplo en las tiendas de deporte o calzado donde se realizan supuestos “estudios de la pisada”, se suele decir que una persona es “pronadora”  o “supinadora” simplemente atendiendo a la inclinación del talón respecto al suelo, lo que supone un error básico, ya que no se tienen en cuenta muchas otras variables importantes. Además, el hecho de contar con un pie “pronador” o “supinador” no es necesariamente malo, pero sí es cierto que la desviación o un exceso de estas cualidades puede ocasionar una serie de problemas. Además, el hecho de tener un pie neutro tampoco garantiza la ausencia de lesiones derivadas.

Ante cualquier duda, y con la finalidad de realizar un diagnóstico correcto que ayude a corregir cualquier problema, se recomienda acudir a un podólogo para la realización de un estudio biomecánico completo en clínica.

En condiciones normales, todo el mundo prona o supina

Al acudir a una tienda de calzado -especializada en deporte, por ejemplo-, los trabajadores de la misma pueden orientarnos siguiendo las premisas que nos haya dado el podólogo, en virtud de las características del producto que tienen a la venta. Ciertos modelos de zapatillas son más ideales que otros, ya que se adaptan a las distintas formas del pie, pero puede no ser suficiente. 

La mayoría de las zapatillas “para pronadores o supinadores” solo compensan los movimientos en retropié y en una cantidad estándar, por lo que a mucha gente no les irá bien. Primero se debe hacer un estudio biomecánico para saber si son beneficiosas o si se necesita una zapatilla neutra y una plantilla personalizada para su caso concreto.  

Varios estudios han señalado que sólo con el uso de calzado deportivo no se consiguen mejores resultados a la hora de evitar lesiones en el pie. Knapik et al, (2010) realizó un estudio en el que se asignaron zapatillas con distintos niveles de amortiguación a una serie de soldados. En las conclusiones señala que, sin el uso de soportes plantares personalizados, no existe una gran influencia en el riesgo de lesión y que, si sólo se realiza una inspección visual de la forma plantar en carga estática, lo mejor es usar zapatillas (en buen estado), sin grandes amortiguaciones.

Categorizar un pie como supinador, plano o pronador es simplificar tanto la cuestión, que puede llegar a ser perjudicial para nuestra salud. Segundo un estudio de campo realizado por González de la Rubia en el EDP Rock n Roll Madrid Maratón & ½. 2017, el 30,2% de los atletas se realizó el estudio de la pisada en la tienda. Y sólo un 11,4% utilizaban plantillas.

Por lo tanto, no es suficiente con el asesoramiento de los profesionales de las tiendas de ropa deportiva. No se recomienda el uso de un tipo de zapato o plataforma plantar pre-moldeada ya que, sin el informe médico o podológico, se podría estar constituyendo un caso de intrusismo profesional, además del potencial riesgo para la salud.

Bibliografía

González de la Rubia AM. [Estudio de campo] EDP Rock n Roll Madrid Maratón & ½. 2017

ICOPCV. 2015. Las tres grandes mentiras de la diferencia entre pronador y supinador. [online] Recuperado de: https://www.icopcv.org/entrada_podologia/las-tres-grandes-mentiras-de-la-diferencia-entre-pronador-y-supinador/

Knapik, JJ et al.  Injury reduction effectiveness of assigning running shoes based on plantar shape in marine corps basic training. Am J Sports Med. 2010 Sep;38(9):1759-67.

Rojano Ortega, D. et. al, 2009. Análisis de la pronación y supinación subastragalinas en la marcha atlética. En: APUNTS. pp.51-58.

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