Intervenciones quirúrgicas realizadas por podólogos

Los/as podólogos/as trabajan para mejorar y mantener la salud de nuestros pies. De hecho, durante el ejercicio de su profesión, no solo son quien de tratar las afecciones y deformidades que se pueden presentar en nuestros pies mediante diferentes tipos de terapias conservadoras (farmacológica, ortopédica…), sino que también están capacitados para la realización de cirugía menor y mayor con plena autonomía y responsabilidad diagnóstica y terapéutica.

Así, el podólogo, junto con médicos y odontólogos, se considera Facultativo Especialista, lo que implica que, en virtud de sus cualificaciones profesionales, está legalmente autorizado para extender una prescripción, tanto de medicamentos como productos sanitarios. De hecho, en cuanto a este último elemento, también tienen la potestad para fabricar productos sanitarios a medida, ya sean plantillas ortopédicas, férulas, siliconas o cualquier otro objecto con el fin de realizar un diagnóstico, prevención, control, tratamiento o alivio de una enfermedad, lesión o deficiencia.

En la Ley 44/2003, del 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, se regulan los aspectos básicos de las profesiones sanitarias tituladas en lo que se refiere a su ejercicio, entre otros aspectos. Dentro de ellas se encuentra la Podología que, como ya se mencionó, incluye las actividades dirigidas al tratamiento diagnóstico de las afecciones y deformidades de los pies mediante las técnicas terapéuticas propias de su disciplina. Esto capacita a los podólogos para la realización de cirugía podológica, la cual es definida como “aquellas intervenciones que realiza conforme a un conjunto de técnicas quirúrgicas sistematizadas, orientadas al tratamiento de ciertas afecciones y deformidades de los pies, habitualmente bajo anestesia local”.

La finalidad de una intervención de cirugía podológica es la corrección de deformidades en los pies, la eliminación de lesiones, tratando de restaurar su anatomía y funcionalidad, eliminando o disminuyendo los procesos dolorosos. A continuación, se incluyen los principales procedimientos quirúrgicos realizados por especialistas podólogos:

  • Cirugía ungueal o de la uña. Se tratan patologías que impliquen dicha parte, como puede ser el caso de las uñas encarnadas. Esta intervención se realiza, en general, mediante una matricectomía total o parcial, que puede ser a través de métodos físicos, químicos o mecánicos.
Cirugía de uña
  • Cirugía de partes blandas. Incluye la extirpación de lesiones o alteraciones en los tejidos internos o en la piel y la posterior reparación de estos con el fin de recuperar el aspecto externo y restablecer su funcionalidad. Entre este tipo de patologías se encuentra, por ejemplo, el neurinoma de Morton, que es el engrosamiento de uno de los nervios de los dedos de los pies, verrugas, quistes, tumores, queloides, nevus, etc.
  • Cirugía de deformidades digitales. Busca corregir o reducir las alteraciones de los dedos mediante diferentes procedimientos. Algunas de estas deformidades se pueden corregir actuando solo en partes blandas (piel, tendones y cápsula articular). En otras, es necesario, además, la actuación ósea mediante artroplastias, artrodesis y/o osteotomías.
  • Cirugía metatarsal. Estos procedimientos buscan reducir o corregir metatarsianos muy bajos o con una longitud excesiva, que provocan hiperqueratosis y/o helomas. También se incluyen patologías degenerativas como la osteocondrosis de Freiberg. La intervención consistirá en tenotomías, capsulotomías, artroplastias, osteotomías, etc.
  • Cirugía del primer radio. Se realizan debido a alteraciones que van desde modificaciones adquiridas, traumáticas, sobreuso o afecciones de patologías sistémicas en la primera articulación metatarsofalángica. Dentro de este grupo se encuentra el hallux valgus (juanete), que se puede tratar mediante muchas técnicas, y que dependerán del estadio de deformidad de este.
  • Cirugía de quinto radio. Está relacionado con patologías que afectan al quinto dedo como pueden ser prominencias dorso-laterales, lesiones hiperqueratósicas, etc. Las intervenciones son variadas, van desde procedimientos sobre tejido blando y exostectomía lateral a artroplastia y/o artrodesis.
  • Cirugía de exostosis. Busca la resolución de exostosis o crecimiento benigno del hueso preexistente mediante la eliminación de esta y actuación en partes blandas en caso de ser necesario. Algunas de las manifestaciones son el espolón de calcáneo, producida por la tracción excesiva y continuada de la fascia plantar; exostosis digitales y subungueales; e cuneo-metatarsales, en el antepié.
Cirugía de exostosis

Por último, todas estas intervenciones contarán con una anestesia en función de un criterio podológico, aunque se recomienda el bloqueo anestésico del pie mediante la técnica anestésica podológica.

Bibliografía:

  • Becerro de Bengoa, R. (2011). Competencias profesionais del podólogo. Madrid: Escuela Universitaria de Enfermería, Fisioterapia y Podología.
  • Comisión de formación (2009). Guía práctica de protocolos quirúrgicos en podología. Consejo General de Colex¡gios Oficiales de Podólogos.

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