Principales problemas podológicos en pacientes con Síndrome de Down

Hoy, 21 de marzo, se celebra el Día Mundial del Síndrome de Down (SD). Se utiliza este nombre para referirse a la alteración del genoma humano, en la que aparecen 3 cromosomas 21 en lugar de 2. Este cromosoma es el principal responsable de que se sintetice el colágeno, componente fundamental de ligamentos y tendones, estructuras encargadas del control de la movilidad articular.

Al padecer una trisomía de ese cromosoma, estos pacientes se caracterizan por la laxitud o carencia de rigidez o tensión, así como por la hipotonía muscular, es decir, poseen mucho menos tono muscular que el resto de personas. Por ello, los individuos que padecen esta alteración poseen una flexibilidad excesiva.

Alteraciones podológicas

Entre los y las pacientes con SD da una gran prevalencia de pie plano, por lo que es recomendable que acudan al podólogo en la infancia, una vez adquirida una forma de caminar madura. Además de esta afección, es importante conocer si pueden sufrir algún otro tipo de patología del pie, dada la naturaleza del síndrome y las posibles disfunciones que causarían en la biomecánica personal y por tanto en su vida cotidiana.

En estos pacientes, la longitud del ciclo de la marcha, es decir, la distancia que se recorre desde que un pie contacta con el suelo, despega y vuelve a contactar, se ve disminuido. Sin embargo, la velocidad y cadencia de los pasos aumentan, y además son asimétricos en longitud y ángulo. Ello provoca una marcha menos funcional.

PIE PLANO

Es la afección más común, ya que hay estudios que afirman que hasta el 80% de estas personas padecen un aplanamiento del puente del pie. Esto sucede, en el caso del SD, por la laxitud de los ligamentos así como por la hipotonía muscular que junto al sobrepeso que suelen sufrir los pacientes, da lugar a un descenso del arco longitudinal en la parte el mediopié. De hecho, el mediopié es el área de mayor contacto con la superficie, siendo menor en el antepié y normal en el retropié.

METATARSO ADUCTO

Se trata de una deformidad que afecta a la articulación de lisfranc, una línea imaginaria resultado de la unión de las líneas articulares de las articulaciones en la parte media del pie. De esta forma, observamos que el antepié se encuentra aducido con respecto del retropié, esto es con la parte anterior desviada hacia el lado del dedo gordo .

METATARSUS PRIMUS VARUS

Es otra de las alteraciones más habituales -de hecho, la segunda más frecuente en SD-, y refiere a la rotación y separación del primer metatarsiano con respecto de los otros. Suele estar relacionado con el Hallux Abductus Valgus.

HALLUX ABDUCTUS VALGUS

Popularmente conocido como ‘juanete’, es una desviación del primer dedo del pie, el dedo gordo, que se produce porque se disloca progresivamente de su articulación. Este se desvía hacia dentro, de forma que observamos una protuberancia que comienza en la base del dedo, en el borde interno del pie, que puede deberse tanto a la deformación del hueso como a la inflamación de los tejidos blandos que lo cubren..

HALLUX VARUS

Es la alteración digital más frecuente en el SD, y refiere a la deformidad producida por la desviación o “apertura” del hallux (dedo gordo) hacia el pie contrario. Sus síntomas pueden ir acompañados de dolor, callosidades y durezas además de la apreciación de la deformidad.

SINDACTILIAS Y CLINODACTILIAS DEL 5º DEDO

La sindactilia, por un lado, refiere a la fusión o unión de dos o más dedos del pie, siendo la más frecuente la que compromete al segundo y al tercero. Puede afectar, a su vez, a las uñas. La clinodactilia, por otro lado, refiere a las desviaciones de los dedos hacia la izquierda o la derecha, siendo el quinto dedo el más afectado.

Además de la patología biomecánica, las personas con síndrome de Down tienen una gran prevalencia de patología de piel y uñas, que pueden ser por causa de alteraciones biomecánicas u otros factores. Entre estas destacan una mayor propensión a padecer onicocriptosis o uñas incarnadas y durezas y callosidades.

Por todo esto y dada la alta prevalencia de determinadas patologías podológicas en las personas con síndrome de Down, se les recomienda acudir periódicamente a un podólogo que vigile la evolución de la salud de sus pies para prevenir, diagnosticar y tratar cualquier problema que pueda condicionar la calidad de vida de estas personas.

BIBLIOGRAFÍA:

  • López Andrés, Cristina. Patología podológica en el paciente con Síndrome de Down. Revisión bibliográfica. Universitat de Barcelona (2017).
  • Arza López, G, Navarro Peña, C, Novel i Martí, V. El pie en el síndrome de Down. El peu. 2001 ISSN 0212-7709, Vol 21, Nº1, 2001, págs 8-13.

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