Tengo el pie plano ¿en que me afecta?

El término “pie plano” se utiliza para describir los pies en los que la bóveda plantar es demasiado baja o está desaparecida.

El arco del pie se desarrolla en los primeros años de la vida; por lo que este tipo de pie se considera normal hasta los 4-6 años, pero, a medida que los niños crecen los tejidos que sostienen las articulaciones se tensan y forman un arco.

Si pasados estos años persiste la ausencia de arco sí que estamos ante un pie plano, que en los niños suele ser flexible y en los adultos evoluciona a rígido. Los pies planos rígidos en la infancia obedecen a enfermedades congénitas que pueden manifestarse ya al nacimiento.

El pie plano adulto se puede deber a muchas causas; desde la evolución de los pies planos infantiles hasta, por ejemplo, enfermedades inflamatorias.

La patología del pie plano está muy difundida entre la población y son muchas las alteraciones secundarias que las personas pueden padecer derivadas de esta patología.

¿En que me afecta tener el pie plano?

El pie plano influye en la biomecánica ascendente; la estructura del arco plantar modifica el apoyo, la distribución del peso sobre el pie y altera la postura.

Esto se refleja en que sea necesario un mayor gasto de energía y esfuerzo para la realización de actividades y, por ende, más cansancio.

Además, la persistencia en la postura y biomecánica incorrecta puede conllevar la inflamación de la fascia plantar, cuyo síntoma más común es el dolor en el talón; y está asociada a problemas en la rodilla, la cadera y la espalda (entre otros).

¿Qué debo de hacer si tengo pie plano?

Es importante revisar el estado de salud de los pies periódicamente; la mejor recomendación en estos casos es la prevención. Visitar al podólogo una vez al año, aunque no tengas dolores, puede mejorar considerablemente tu salud en general.

Por otro lado, es importante que el diagnóstico y tratamiento sea realizado por personal sanitario cualificado (podólogo o médico); si entendemos que, por ejemplo, una plantilla puede cambiar nuestra biomecánica debemos entender que si esta no es la adecuada puede suponer el principio de una patología.

¿Cómo puedo prevenirlo?

Unos consejos para ayudar a prevenir el pie plano pueden ser:

  • Controlar el sobrepeso.
  • Caminar descalzo por terrenos naturales como la arena, el césped, o la alfombra de casa.
  • El zapato tiene que brindar la movilidad, amplitud y comodidad de un pie desnudo.
  • Caminar de puntillas, con los pies descalzos unos 3 minutos al día
  • Caminar sobre el borde externo de nuestros pies, con los dedos flexionados 5 minutos diarios.
  • Caminar de talones 5 minutos diarios.
  • Recoger flexionando con los dedos de los pies una toalla o coger lapiceros con los dedos. (3)

Bibliografía:

  • (2) Salazar G. Pie plano, como origen de alteraciones biomecánicas en cadena ascendente. Fisioterapia 2007;29(2):80-9.
  • (3) Zegarra H, Barrera S, Gallardo V. Pie Plano. Rev Paceña Med Fam. 2009;6(10):68-74.

Un comentario

  • Me encantan sus informes. Termino siempre compartiéndolos en mi página de Facebook o blog.
    Un saludo desde provincia de Buenos Aires, Argentina.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *