Impacto de la altura del arco del pie en la calidad de vida en adultos

Gonzalo Barros García

Doctor en Ciencias de la Salud y Diplomado en Podología por la Universidade da Coruña (UDC)

Fichero de la tesis: http://hdl.handle.net/2183/22761

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Hace unas semanas Gonzalo Barros presentó su tesis, titulada ‘Impacto de la altura del arco del pie en la calidad de vida en adultos’. Sobre este trabajo, el propio Barros explica que “consistió en obtener información de la muestra a analizar, mediante un formulario validado, para valorar la calidad de vida en relación a la salud podológica, y comprobar se existen diferencias entre los resultados de personas adultas con arcos normales, aumentados o disminuidos de los pies, y que no tengan ninguna otra alteración morfológica en ellos. También se valoró la existencia de diferencias entre los distintos tipos de pie, en las dimensiones específicas de la calidad de vida vinculadas la salud del mismo (dolor del pie, salud del pie, calzado y función del pie) o en las vinculadas a la salud en general (salud, vitalidad, función social y función física)”.

Además de explicarnos como se elaboró el estudio, el ya doctor respondió varias cuestiones básicas sobre el mismo.  

¿Cuáles son las causas principales de la aparición de arcos aumentados y disminuidos?

En general, la configuración de la estructura músculo- esquelética está principalmente determinada por la genética, pero se puede ver afectada por diversos factores. En el caso de los pies cavos, la etiología principal es una alteración neurológica, como pueden ser las lesiones de los nervios periféricos del miembro inferior, las distrofias musculares o la afección de neuronas motoras superiores, entre otros. El pie cavo también puede ser idiopático, en el que no se encuentra un factor etiológico asociado.

Los pies planos, por su parte, pueden ser fisiológicos o adquiridos, y la etiología es muy variada. Algunas causas comunes son la hiperlaxitud, tanto generalizada como localizada en los complejos  ligamentosos del pie, la reducción de los grupos musculares posteriores de la pierna, la insuficiencia en la musculatura encargada de mantener la estructura del arco, la configuración de las articulaciones del pie e, incluso, su fusión. La artritis y ciertos procesos neurológicos también pueden ser causa de pies planos.

¿Como afectan al arco del pie otros problemas de salud en general? ¿Y a afecciones del propio pie?

El impacto que tiene la salud del pie en la salud general es hoy en día reconocida como de vital importancia, ya que está directamente relacionada con la posibilidad de desplazarse y de mantener la autonomía personal a lo largo de la vida. Así, la salud del pie puede influir en la incidencia y prevalencia de muchas de las enfermedades que actualmente se dan con mayor frecuencia en las sociedades desarrolladas (cardiovasculares, metabólicas o neurológicas, por ejemplo). Numerosos estudios asocian los distintos tipos de pie, según la altura del arco, con una mayor presencia de diferentes patologías, tanto del propio pie como del resto del miembro inferior, principalmente del tobillo y la rodilla, pudiendo afectar también a otras estructuras que soportan carga, como la cadera o la columna.

¿Qué recomendaría para paliar los efectos de los pies planos y de los pies cavos?

La mejor recomendación es siempre la prevención, por lo que es importante revisar el estado de la salud de los pies periódicamente, aunque no percibamos ningún problema en ellos. El podólogo, ya que es el especialista en la salud de los pies, nos informará del estado real de nuestros pies, y de si es necesario hacer alguna actuación preventiva, tanto con pies planos como cavos. Quiero recalcar aquí que, aunque se nota un cambio en la tendencia, es habitual que encontremos en la consulta a personas mayores, con un estado avanzado de deterioro de la salud de los pies, lo que supone una gran afectación para su salud general, ya que se ven limitadas para caminar y realizar las actividades de la vida diaria, o incluso para algo tan sencillo como elegir calzado. Lo ideal, sin embargo, es justamente lo contrario. Ya los niños deberían acudir al podólogo para valorar el estado de salud de sus pies, y determinar si necesitan un estudio biomecánico de la marcha u otras actuaciones preventivas, y llevar un control periódico correcto del estado de salud de los pies a lo largo de toda su vida.

Teniendo en cuenta la altura del arco, ¿por qué no influye el tipo de pie en la calidad de vida, respecto de los pies, de una persona adulta?

En nuestro estudio obtuvimos diferencias en los resultados en el cuestionario utilizado para valorar la calidad de vida relacionada con la salud podológica según la altura del arco en personas adultas, pero éstas no llegaron a alcanzar significación estadística en ninguna de las dimensión específicas que valora la herramienta.

En el análisis de los datos advertimos que el grupo de personas con arco disminuido tenían respuestas muy similares a las personas con arco normal, por lo que podría ser más indicado buscar diferencias entre el grupo normal y el de arco aumentado. Una vez realizado el análisis estadístico de los datos, valoramos el tamaño de la muestra que se necesitaría para encontrar diferencias significativas, siempre y cuando las obtenidas en nuestro estudio se mantuvieran, y las cifras mínimas superan los mil sujetos, dependiendo de los diferentes supuestos estadísticos estudiados, lo que supone un tamaño muestral muy difícil de alcanzar en un estudio de iniciativa privada.

Por otra parte, pudieron influir en nuestros resultados las características de la muestra (origen, porcentaje de género…) y que la presencia de alteraciones morfológicas fuese un criterio de exclusión, entre otros.

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