LA IMPORTANCIA DE ELEGIR UN BUEN CALZADO

A la hora de comprar zapatos debemos de tener en cuenta aspectos como la protección, el soporte, la comodidad y la resistencia. Está claro que el estilo y las modas van a influir pero la salud de nuestros pies debe de prevalecer por encima de todo. Los pies son las extremidades del cuerpo que soportan la mayor presión y fuerza de la vida diaria. Quizás sufran más daños que ninguna otra parte de nuestro cuerpo, por lo que es necesario protegerlos con un calzado apropiado.

El podólogo nos diagnosticará y nos tratará, también nos comentará lo importante que es el autocuidado y la prevención que realicemos nosotros mismos y nos orientará para elegir un buen calzado.

En la actualidad muchas personas van a comprar zapatos sin tener en cuenta la fisonomía de sus pies y no son concientes de que un calzado erróneo puede ser el desencadenante de una afección y además puede llegar a agravar la dolencia existente.

Por otra parte, se están observando, cada vez más, nuevas patologías en los pies derivadas del uso constante de calzado que no cumple con las condiciones mínimas de espacio y amortiguación necesarias para el pie.

Muchos ciudadanos no cuentan con la información necesaria sobre el tema o las advertencias que les llegan no son verídicas. Existen una serie de orientaciones de carácter general para personas con pies sanos. Aquellos pacientes que tienen patologías instauradas o pacientes de riesgo deberán acudir a una consulta para su valoración por parte del podólogo y que este le asigne un tratamiento personalizado antes de decidirse por un calzado u otro. Un buen calzado desde el punto de vista biomecánico debería cumplir unos requisitos mínimos que varían según el sexo y la edad del individuo

Recomendaciones a la hora de comprar unos zapatos

1. Tener en cuenta qué uso vamos a darle: si es para realizar una actividad deportiva, para trabajar, de uso diario, etc

2. El tipo de material, siempre eligiendo el más natural posible. Se recomiendan materiales como la licra, piel sintética y elástica

3. El peso del zapato: cuanto más ligero mejor, sobre todo en niños y ancianos

4. La puntera debe ser alta y amplia, que tenga capacidad suficiente para permitir el libre movimiento de los dedos. Evitar en la medida de lo posible la puntera estrecha

5. El tacón, con base de apoyo estable y ancho. Cuanto más ancho sea el tacón habrá mayor estabilidad y menor riesgo de lesión

6. Comprar los zapatos al final del día,cuando el pie está más hinchado, además de dejar un centímetro de sobra, o que sobre un dedo del pie. Probarlos con la media o calcetín para asegurar el ajuste correcto

7. Comprobar la capacidad interna en el caso de utilizar algún tipo de plantillas o siliconas

8. Sobre la suela, si mide más de tres milímetros mejor, nos aportará mayor comodidad

9. En cuanto a la largura debe respetar la anchura de nuestro pie, e incluso medir un centímetro más de nuestro dedo más largo

10. Cuanto más sujeto vaya nuestro pie mucho mejor, habrá más estabilidad. Para ello debe llevar un contrafuerte rígido para estabilizar talón, pero no muy curvo porque puede dañar el tendón de Aquiles

11. No menos importante es probarse ambos pares por temas de simetría

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *