ATAQUES DE GOTA, UNA DE LAS AFECCIONES MÁS COMUNES EN LOS PIES EN ÉPOCA NAVIDEÑA

¿Qué es la gota?

La gota es una enfermedad provocada por el depósito de ácido úrico: una sustancia presente en la sangre, concretamente en el interior de las articulaciones, donde va formando una especie de pequeños “cristales”. Estos cristales provocan, durante el ataque agudo, la inflamación dolorosa, enrojecimiento y aumento de temperatura de la articulación, que se vuelve muy sensible al tacto. La mayoría de las veces afecta al dedo gordo del pie, aunque puede afectar al tobillo, a la rodilla y a la mano. Además de perjudicar a  las articulaciones, la gota puede afectar a los tendones y bolsas que las rodean.

Es importante tener en cuenta dos aspectos. No siempre que existe hiperuricemia –elevación del ácido úrico en sangre- se desencadenan ataques de gota y no en todos los ataques de gota se detectan niveles elevados de ácido úrico en sangre.

Síntomas

Los síntomas ya mencionados suelen durar entre tres y diez días, y luego suelen desaparecer, incluso sin aplicar ningún tratamiento. Sin embargo, con el paso del tiempo, suelen repetirse. Los nuevos ataques de gotas serán cada vez más frecuentes, durarán más tiempo y sus consecuencias sobre la salud serán más graves. Pueden afectar a nuevas articulaciones y acabar volviéndose crónicos, lo que se conoce como artritis gotosa. Esta enfermedad puede llevar a reducir la movilidad del afectado.

 Factores de riesgo

Aunque cualquier persona puede sufrir en algún momento los ataques de gota existen una serie de factores que aumentan la probabilidad de sufrir la afección:

  • Tener elevados los niveles de ácido úrico en la sangre(por encima de los 6,8 mg/dl.)
  • Ser hombre y adulto.
  • Ser obeso o sufrir sobrepeso.
  • Ingerir ciertos fármacos como los diuréticos y la ciclosporina
  • Seguir una dieta rica en alimentos o sustancias que potencian los niveles de ácido úrico. Entre ellos, algunos mariscos, el pescado azul, las carnes rojas, la cerveza (con y sin alcohol), bebidas alcohólicas y refrescos.
  • Haber estado expuesto al plomo
  • Sufrir alguna de las siguientes enfermedades: insuficiencia renal, presión arterial alta, exceso de colesterol y triglicéridos en la sangre, entre otras.

¿Quiénes son los afectados?

El ataque de gota es cuatro veces más frecuente en hombres que en mujeres. Concretamente tiene una mayor incidencia en los hombres a partir de los 40 años por exceso de ácido úrico y problemas renales. En el caso de las mujeres suelen sufrir la afección después de la menopausia. Escasamente afecta a niñ@s.

Para el diagnóstico, el médico puede hacerle pruebas de sangre para ver si tiene niveles altos de ácido úrico. Otra opción, sería tomarle una muestra de líquido de una de las articulaciones en las que tiene dolor para ver si contiene cristales de ácido úrico.

Consejos de los podólogos

El tratamiento se puede basar en medicamentos de diferente índole y consiste en reducir el dolor de los ataques de gota, ayudando a prevenir y evitar el daño irreversible en las articulaciones. El objetivo es disminuir los niveles de ácido úrico en la sangre, y para ello te dejamos una serie de recomendaciones:

Realizar un diagnóstico temprano. Para ello hay que acudir al especialista para pautar el tratamiento adecuado ya que pueden existir, como hemos dicho, daños colaterales a nivel renal y/o coronario, existiendo más posibilidades de padecer problemas vasculares que puedan afectar al corazón y al cerebro. Un podólogo especializado valorará un tratamiento precoz de descarga o de analgesia.

Cuidar la alimentación y el estilo de vida

Los excesos en la alimentación, especialmente, por abusos de alimentos grasos, mariscos y alcohol son las principales causas que provocan un empeoramiento de la patología en los pacientes que la padecen o son propensos a ella. Los pacientes con ataques recurrentes de gota o cálculos renales deben tomar precauciones en sus hábitos diarios y tratamientos orientados a regular los niveles sanguíneos de ácido úrico. Estos consisten en una dieta equilibrada y saludable, controlar su peso y eliminar los alimentos con alto contenido en purinas, principalmente. De esta manera, los podólogos recomiendan evitar el consumo de alcohol, beber de 10 a 12 vasos de agua diarios y realizar ejercicio físico.

 

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